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martes, 31 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (XIV)

Para Gema, para Ana

   

        PARA LOS MUERTOS

Soñé que te llamaba por teléfono
para decirte: Sé amable contigo misma
pero estabas enferma y no me respondías

el derroche de mi amor continúa de este modo
intentando salvarte de ti misma

siempre me ha maravillado la energía
sobrante, la manera como el agua corre colina abajo
mucho después de que la lluvia haya cesado

o el fuego que quieres dejar para irte a la cama
pero no puedes, quemándose pero no quemado
los carbones rojos más extremos, más curiosos
en su resplandor y su muerte
de lo que tú querrías,
velando bien pasada la medianoche.

    Adrienne Rich  (traducción de Hilario Barrero)

    

         FOR THE DEAD

I dreamed I called you on the telephone
to say: Be kinder to yourself
but you were sick and would not answer

The waste of my love goes on this way
trying to save you from yourself

I have always wondered about the left-over
energy, the way water goes rushing down a hill
long after the rains have stopped

or the fire you want to go to bed from
but cannot leave, burning-down but not burnt-down
the red coals more extreme, more curious
in their flashing and dying
than you wish they were
sitting long after midnight

Adrienne Rich, la poeta referente del feminismo



lunes, 30 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (XIII)


EL PALACIO DE INVIERNO


Con los años aprenden algo más casi todos:
a mí eso me interesa más bien poco

Gasté el segundo cuarto de siglo en olvidar
lo que había aprendido en la universidad,

y sin querer ponerme al tanto de lo nuevo,
no me suenan los nombres que aparecen impresos,

y hay quien juzga ofensivo
que haya olvidado algunas caras, algunos sitios,

Merecerá la pena, si al final, he logrado
eliminar aquello que está haciéndome daño.

Entonces no habrá nada que saber. Y mi mente
se plegará en sí misma. como el campo y la nieve.

                                          Philip Larkin 

(Traducción José Manuel Benítez Ariza)

Most people know more as they get older:
I give all that the cold shoulder.
I spent my second quarter-century
Losing what I had learnt at university.
And refusing to take in what had happened since.
Now I know none of the names in the public prints,
And am starting to give offence by forgetting faces
And swearing I’ve never been in certain places.
It will be worth it, if in the end I manage
To blank out whatever it is that is doing the damage.
Then there will be nothing I know.
My mind will fold into itself, like fields, like snow.

Poesía reunida' de Philip Larkin

domingo, 29 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (XII)


CALLOS A LA PORTUENSE


Un día en un restaurante fuera del espacio y del tiempo
me sirvieron el amor como callos fríos.
Con delicadeza le dije al misionero de la cocina
que los prefería calientes,
que los callos (eran a la portuense) nunca se comen fríos.

Se impacientaron conmigo.
No se puede tener siempre razón, ni siquiera en un restaurante.
No comí, no pedí otra cosa, pagué la cuenta
y salí a pasear a la calle.

¿Quién sabe qué quiere decir esto?
Yo no lo sé, y me pasó a mí...

(Bien sé que en la infancia de todo el mundo hay un jardín,
particular o público o del vecino.
Bien sé que nuestros juegos eran su dueño.
Y que la tristeza es de hoy).

Sé eso muchas veces,
pero si pedí amor, ¿por qué me trajeron
callos a la portuense fríos?
No es un plato que se pueda comer frío,
pero frío me lo trajeron.
No me quejé, pero estaba frío;
nunca se puede comer frío, pero vino así, frío.
                  
             Fernando Pessoa (Traducción de Martín López- Vega)

Fernando Pessoa, Todo arte es una forma de literatura






sábado, 28 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (XI)


LIBERTAD

En mis cuadernos escolares
en mi pupitre y en los árboles
en la arena en la nieve
yo escribo tu nombre.

En todas las páginas leídas,
en todas las páginas blancas
piedra sangre papel o ceniza
Yo escribo tu nombre.

En las estampas doradas
en las armas de los guerreros
en la corona de los reyes
yo escribo tu nombre.

En la jungla y el desierto
en los nidos en la retama
en el eco de mi infancia
yo escribo tu nombre.

En la maravilla de las noches
en el pan blanco de los días
en las estaciones novias
yo escribo tu nombre

En todos mis trapos de azul
en el estanque sol enmohecido
en el lago luna viva
yo escribo tu nombre.

En los campos en el horizonte
en las alas de los pájaros
y en el molino de las sombras;
yo escribo tu nombre.

En cada bocanada de la aurora
en el mar de los barcos
en la loca montaña,
yo escribo tu nombre.

En el musgo de las nubes
en el sudor de la tormenta
en la lluvia densa y desabrida
yo escribo tu nombre.

En las formas centellantes
en las campanas de colores
en la verdad física
yo escribo tu nombre.

En los senderos despiertos
en los caminos desplegados
en las plazas desbordantes
yo escribo tu nombre.

En la lámpara que se enciende
en la lámpara que se apaga
en mis casas reunidas
yo escribo tu nombre.

En el fruto dividido
del espejo y de mi cuarto
en mi lecho, caracol vacío
yo escribo tu nombre.

En mi perro goloso y tierno
en sus orejas enhiestas
en su pata torpe
yo escribo tu nombre.

En el trampolín de mi puerta,
en los objetos familiares
en la oleada del fuego bendito
yo escribo tu nombre.

En toda carne entregada
en la frente de mis amigos
en cada mano que se tiende
yo escribo tu nombre.

En el cristal de las sorpresas
en los labios atentos
por encima del silencio
yo escribo tu nombre.

En mis refugios destruidos
en mis faros derrumbados
en los muros de mi tedio
yo escribo tu nombre.

En la ausencia sin deseos
en la soledad desnuda
en los peldaños de la muerte
yo escribo tu nombre.

En la salud recobrada
en el peligro desaparecido
en la esperanza olvidada
yo escribo tu nombre

Y en el poder de una palabra
empiezo de nuevo mi vida
He nacido para conocerte
Para nombrarte

LIBERTAD


Paul Éluard (Taducción Manuel Álvarez Ortega)


Paul Éluard: biografía y obra - AlohaCriticón




viernes, 27 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (X)


CONSIDERANDO, EN FRÍO, IMPARCIALMENTE


Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina…

Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio morir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa…
Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona…
Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza
en la cabeza…
Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz,
borrándolo…
Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma,
indiferente…
Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito…
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué más da! Emocionado…Emocionado…
                    César Vallejo
Poesía nueva» y «El hombre moderno» de César Vallejo | Revista Aullido

jueves, 26 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (IX)


         A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.


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miércoles, 25 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO ( VIII )


A MI MADRE

(Reivindicación de una hermosura)


Escucha en las noches cómo se rasga la seda

y cae sin ruido la taza de té al suelo

como una magia

tú que sólo palabras dulces tienes para los muertos

y un manojo de flores llevas en la mano

para esperar a la Muerte

que cae de su corcel, herida

por un caballero que la apresa con sus labios brillantes

y llora por las noches pensando que le amabas,

y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas

y hablemos quedamente para que nadie nos escuche

ven, escúchame hablemos de nuestros muebles

tengo una rosa tatuada en la mejilla y un bastón con
            empuñadura en forma de pato]

y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra

y ahora que el poema expira

te digo como un niño, ven

he construido una diadema

(sal al jardín y verás cómo la noche nos envuelve)



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martes, 24 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (VII )


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A veces uno recuerda una parte de un poema, encuentra un papel.... y está cansado de Google:

Es existir su ascender
sin cesar se supera a sí mismo para inscribirse]
en la constelación cambiante de su continuo peligro].
Allí le descubren pocos.
Lo que a nosotros el destino callara],
en su canto lo anuncia a él entre el torbellino]
de su mundo de rumores profusos.

                                                               Rilke



lunes, 23 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (VI )


CONFIANZA

Mientras haya
alguna ventana abierta,
ojos que vuelven del sueño,
otra mañana que empieza.

Mar con olas trajineras
—mientras haya—
trajinantes de alegrías,
llevándolas y trayéndolas.

Lino para la hilandera,
árboles que se aventuren,
—mientras haya—
y viento para la vela.

Jazmín, clavel, azucena,
donde están, y donde no
en los nombres que los mientan.


Mientras haya
sombras que la sombra niegan,
pruebas de luz, de que es luz
todo el mundo, menos ellas.

Agua como se la quiera
—mientras haya—
voluble por el arroyo,
fidelísima en la alberca.

Tanta fronda en la sauceda,
tanto pájaro en las ramas
—mientras haya—
tanto canto en la oropéndola.

Un mediodía que acepta
serenamente su sino
que la tarde le revela.

Mientras haya
quien entienda la hoja seca,
falsa elegía, preludio
distante a la primavera.

Colores que a sus ausencias
—mientras haya—
siguiendo a la luz se marchan
y siguiéndola regresan.

Diosas que pasan ligeras
pero se dejan un alma
—mientras haya—
señalada con sus huellas.

Memoria que le convenza
a esta tarde que se muere
de que nunca estará muerta.

Mientras haya
trasluces en la tiniebla,
claridades en secreto, 
noches que lo son apenas.

Susurros de estrella a estrella
—mientras haya—
Casiopea que pregunta
y Cisne que la contesta.

Tantas palabras que esperan,
invenciones, clareando
—mientras haya—
amanecer de poema.

Mientras haya
lo que hubo ayer, lo que hay hoy,
lo que venga.



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domingo, 22 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (V)

LA VIDA FURTIVA


Seguramente será como ahora. Estaré despierto,

iré arriba y abajo por el corredor. Como un minero

que sale de un pozo, me subirá 

desde el silencio de toda la casa, brusco,

el ronquido del ascensor. Me detendré a escuchar 

el abofeteo de puertas de metal y los pasos

en el rellano, y adivinaré el instante

en que arrancará a temblar la angustia del timbre.

Sabré quiénes son. Les abriré enseguida. Todo perdido,

que entren estos, a quienes se lo tendré que decir todo.

                                                    
                                                 GABRIEL FERRATER

                                         Traducción Mª Àngels Cabré


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sábado, 21 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO ( IV )

DISTINTO

Lo querían matar
los iguales,
porque era distinto.

Si veis un pájaro distinto,
tiradlo;
si veis un monte distinto,
caedlo;
si veis un camino distinto,
cortadlo;
si veis una rosa distinta,
deshojadla;
si veis un río distinto,
cegadlo...
si veis un hombre distinto,
matadlo.

¿Y el sol y la luna
dando en lo distinto?

Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir
distinto
de lo distinto;
lo que seas, que eres
distinto
(monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre):
si te descubren los iguales,
huye a mí,
ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto.

                                         Juan Ramón Jiménez






viernes, 20 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO (III)


EL ARTE DE PERDER


El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.


Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.


Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.


Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.


Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.


Incluso al perderte (la voz bromista, el gesto
que amo) no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca (¡escríbelo!) un desastre.

                    One artElizabeth Bishop





jueves, 19 de marzo de 2020

LA POESÍA , SEÑOR HIDALGO (II)

EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Llama al que lía los cigarros puros,

Al forzudo, y ofrécele batir

En tarros de cocina las sensuales cuajadas

Deja que las muchachas huelguen con los mismos vestidos.

Que acostumbran a usar, y deja que los chicos

Lleven flores en periódicos viejos.

Deja que el parecer acabe en ser.

El único emperador es el emperador de los helados



De la cómoda aquella que perdió

Tres pomos de cristal, saca la sábana

En la que ella bordaba faisanes una vez,

Y extiéndela del todo hasta ocultar su cara.

Si sus callosos pies se quedan fuera, lo hacen

Para mostrar qué fría está, qué muda.

Que la lámpara añada su destello.

El único emperador es el emperador de los helados.


Traducción de Andrés Sánchez Robayna


miércoles, 18 de marzo de 2020

LA POESÍA, SEÑOR HIDALGO

Con esta cita de El Quijote, quiero hoy dejar un poema del italiano Leopardi


El infinito

Amé siempre esta colina,

y el cerco que me impide ver 

más allá del horizonte.

Mirando a lo lejos los espacios ilimitados,

los sobrehumanos silencios y su profunda quietud,

me encuentro en mis pensamientos,

y mi corazón no se asusta.

Escucho los silbidos del viento sobre los campos,

y en medio del infinito silencio tanteo mi voz:

me subyuga lo eterno, las estaciones muertas, 

la realidad presente y todos sus sonidos.

Así, a través de esta inmensidad se ahoga mi pensamiento:

y naufrago dulcemente en este mar.

(Traducción Carlos López)

Aquí podéis escuchar el poema en italiano. Lo recita Vittorio Gassman:





martes, 17 de marzo de 2020

CORONAVIRUS

A mis alumnos y alumnas:

Tengo el propósito de volver a poner en funcionamiento este blog. No sé aún con qué objetivos ni qué contenidos albergará.  Como ya sabéis mis alumnos actuales, es a través de otro sitio de la red como actualmente trabajo. Sin embargo, no me ha parecido que esté de más escribir esta nueva entrada, en las actuales circunstancias. Quizás este antiguo blog sirva de ayuda.
Y, por supuesto, a todos mis alumnos y alumnas, de estos años, pasados y presentes, si pasáis por aquí, os mando un abrazo fraternal. Lo superaremos.